El lenguaje de la educación. Jerome Bruner

Estamos viviendo tiempos desconcertantes en lo que se refiere al rumbo de la educación. Existen profundos problemas de diverso origen, aunque provengan principalmente de una sociedad en cambio cuya forma futura no podemos prever y para la que es difícil preparar a una nueva generación.
Mi tema de estudio, el lenguaje de la educación, puede parecer muy alejado de estos desconcertantes problemas que el rápido y turbulento cambio de nuestra sociedad ha producido, pero antes de acabar espero haberles convencido de que realmente no es así, de que hablar sobre el lenguaje de la educación no es ocuparse de una trivialidad académica mientras Roma se quema, pues en elnúcleo de cualquier cambio social es posible encontrar transformaciones fundamentales de nuestras concepciones del conocimiento, del pensamiento y del aprendizaje cuya realización se ve impedida y distorsionada por el modo en que empleamos el lenguaje al hablar acerca del mundo y de las actividades mentales mediante las cuales los seres humanos intentan enfrentarse a él. Les rogaría, por tanto, que me permitieran considerar algunos de estos problemas, con la esperanza de que, al hacerlo, podamos dejar al descubierto algunos temas engorrosos de importancia práctica e inmediata.
Lenguaje y realidad social
Comenzaré con la premisa de que el mismo medio de comunicación mediante el que se realiza la educación –el lenguaje- nunca puede ser neutral, de que impone un punto de vista no sólo acerca del mundo al que se refiere, son también sobre el empleo de la mente con respecto a este mundo. El lenguaje impone necesariamente una perspectiva desde la que se ven las cosas y una postura hacia lo que se ve. No ocurre simplemente, según la frase de moda, que el medio sea el mensaje; el mensaje mismo puede crear la realidad que está transmitiendo y predisponer a aquellos que lo oyen a pensar acerca de él de un modo particular. Si hubiera de escoger una divisa para lo que tengo que decir, ésta seria de Francis Bacon, la que fue empleada por un psicólogo, Vygotsky, cuyos escritos han influido mucho en mi propio pensamiento. En el latín de Bacon la divisa es: Nec manus nisi intellectus sibi permissus multant valent, instrumentis et auxitibus res perfecitur o, según mi propia traducción libre: Ni la mente ni la mano pueden lograr mucho por si solas, sin ayudas y herramientas que las perfeccionen. Y la principal de estas ayudas y herramientas es el lenguaje y las normas para su uso. Comenzaré mi explicación con una proposición central: la mayor parte de nuestros encuentros con el

Texto completo en PDF: ACCION PENSAMIENTO LENGUAJE

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