ATLAS DE LAS MIGRACIONES

António Guterres, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, afirmó que “el siglo XXI será el de los pueblos en movimiento”. El fenómeno no es nuevo. Los seres humanos se han desplazado siempre aunque sólo fuera unos kilómetros, incitados por la búsqueda de tierras cultivables o expulsados a causa de conflictos.

Las tensiones económicas, las crisis políticas, las guerras y las catástrofes naturales continúan arrojando a los emigrantes a la marcha. Éstos, cada vez más numerosos, circulan de un lado a otro del planeta y no están dispuestos a quedarse inmóviles.

Estas personas, nacidas en un país distinto del que residen, representan actualmente el 3% de la población mundial, frente al 2% de hace cuarenta años, y constituyen virtualmente, con 191 millones de personas, el quinto país del mundo. En este paisaje globalizado, donde se cruzan flujos de mercancías, de capitales y de informaciones, los emigrantes han adquirido una visibilidad que no tenían en el pasado y se han convertido, especialmente con la irrupción creciente de los “clandestinos”, en una de las preocupaciones principales de los países occidentales, ya sea la Unión Europea o EEUU.

El Atlas de las migraciones , coeditado por Le Monde y La Vie , se ha fijado como objetivo representar y analizar estos desplazamientos, transferencias y circulaciones con sus complejidades y los límites asumidos de la estadística, justo cuando la cuestión de la inmigración moviliza a instituciones nacionales e internacionales.

La cartografía corre a cargo del equipo del Taller de Cartografía de Sciences-Po, que aceptó el desafío gráfico. Su rigor científico se ha adaptado para dar así una forma pedagógica y atrayente a estos más de doscientos mapas, gráficos y diagramas, la mayor parte de ellos inéditos.

Historiadores, geógrafos, demógrafos, sociólogos, investigadores o periodistas han contribuido a enriquecer los distintos capítulos de este Atlas con sus análisis y reflexiones.
En su edición en castellano, han colaborado conjuntamente la Fundación Mondiplo, Le Monde diplomatique en español, la UNED, el Centro de Estudios de Migraciones y Exilios (CEME-UNED) y la Editorial Akal para realizar una aproximación al fenómeno migratorio en España sin dejar de lado el pasado de las migraciones españolas: ‘El destino americano (1860-1930)’, Emigración al Norte de África y Francia’, ‘La emigración política tras la Guerra Civil (el exilio)’, la expulsión de moriscos, judíos, jesuitas… ‘Emigración económica a Europa’, ‘Españoles en el mundo hoy en día’, y la transformación de España en ‘País de acogida’…

Joseph Grinblat, durante mucho tiempo responsable de la División de Población de Naciones Unidas, recalca en la introducción del Atlas de la migraciones que “la inmigración, incluso la ilegal, tiene consecuencias globalmente positivas para el desarrollo del país receptor” y que podría “remediar el descenso de la población”, especialmente en la Unión Europea, “pero no su envejecimiento”.

El demógrafo Gildas Simon vuelve sobre el origen de los grandes éxodos y esboza una tipología de las migraciones, en tanto que el escritor Michel Le Bris nos lleva por las rutas milenarias de la sal, de la seda y del incienso, para mostrar mejor la existencia de un pensamiento “plural”.

En “Las migraciones actuales”, el grupo de expertos dirigido por Bertrand Badie aboga por una “forma de gobierno mundial” cuyo éxito pasaría por “la movilización de un número muy elevado de actores sociales: empresarios, asalariados y ONG”. Olivier Branchet, director de Forum Refugiés, afirma que el derecho no basta para proteger a los refugiados pero que “la comunidad internacional es capaz de gestionar los desplazamientos de las poblaciones cuando la voluntad política está presente”.

En “Diásporas y pueblos transnacionales”, el geógrafo Michel Bruneau analiza lo que diferencia a estas comunidades: “El transmigrante depende demasiado de su Estado-nación de origen y del de su país de acogida para emanciparse y convertirse en “sujeto de la diáspora”.

En ‘Integraciones y fracturas’, el periodista Philippe Bernard muestra que “de momento, el mundo de las migraciones está muy lejos de ser igualitario” aunque el melting-pot mundial permite “soñar con un futuro de convivencia y de mestizaje”.
Por último, en “El mundo de mañana”, el climatólogo Jean Jouzel lanza un desafío: “Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el recalentamiento a un nivel al que las poblaciones más vulnerables, como las de los megadeltas de Asia y del continente africano, puedan adaptarse al máximo”. Clima, desarrollo, demografía… son desafíos a los que hay que enfrentarse para que las migraciones no sean más que movimientos inevitables y por lo tanto se conviertan en movilidades asumidas.

Trackbacks are closed, but you can post a comment.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: