Un exiliado de la Guerra Civil ‘escribe’ un blog desde el pasado

El diario, que actualiza la Generalitat de Cataluña, es una de las iniciativas que recuerdan el éxodo republicano

BERTRAN CAZORLA – Barcelona – 03/04/2009

ELPAIS.com

Hoy, tras una noche terrible de insomnio y pesadillas, con un dolor sin límites, he cogido mi pequeño bloc y he escrito: ‘Hoy es el día más triste de mi vida. Abandonado por todos, sin poderme acomodar, lleno de añoranza y un mañana lleno de incertidumbre'”. Con este post arranca el blog Dietario de un exiliado. Fue colgado en la red a principios de marzo pasado, pero su autor, Ramon Moral, escribió la anotación hace 70 años. Acababa de huir de España, donde había luchado en el ejército republicano durante la Guerra Civil, y no volvería hasta el retorno de la democracia, en 1977. Plasmó sus vivencias en un diario hasta el 24 diciembre de 1939. Y hasta el 24 de diciembre de 2009, el blog se irá actualizando, y publicará, en tiempo real pero setenta años después, las anotaciones – en lengua catalana – de Moral.

Se trata de una de las iniciativas con las que el Memorial Democrático de la Generalitat de Cataluña está conmemorando el aniversario del fin de la Guerra Civil y el inicio del exilio. El blog se enmarca dentro de una web más extensa que ha preparado esta institución para recordar el 70º aniversario del inicio del exilio republicano, y no es la única iniciativa digital que rememora estos hechos. Otro ejemplo es el de la Institución de la Letras Catalanas (ILC), que también depende de la Generalitat, que ha abierto el blog La ruta de l’exili. Dia a dia 70 anys després. Esta plataforma recuerda a través de posts diarios el periplo que siguieron algunos de los ilustres miembros de la ILC, como el filólogo Pompeu Fabra, la escritora Mercè Rodoreda o el historiador Antoni Rovira i Virgili. Pero también ciudadanos menos célebres sufrieron el exilio. Uno de ellos era Ramon Moral, barbero y estudiante de derecho, nacido en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) en 1908.

Experiencias personales y ecos de los acontecimientos históricos

En su diario, convertido ahora en blog, se mezclan los ecos de los últimos estertores de la Junta de Defensa de Madrid, el último bastión republicano, o de la ocupación alemana de Checoslovaquia, preludio de la Segunda Guerra Mundial, con sus vivencias íntimas. Las más punzante es la añoranza que Moral refleja de su mujer y su hija, que seguían en Cataluña. “En las horas de soledad lloraba por no poder tener el consuelo de disponer de ninguna fotografía de la familia. Ni de mi Pepita [su mujer] ni de mi hijita Montserrat”, anotó, el cinco de marzo de 193, Moral, que murió en 1998, cuando Internet empezaba a revolucionar las telecomunicaciones con correos electrónicos y blogs.

Este protagonista de una microhistoria que arranca en Arles, en el sur de Francia, narra también sus intentos fallidos de pedir ayuda a conocidos con influencias en Perpiñán para no ingresar en alguno de los temidos campos de refugiados españoles que se habilitaron junto a la frontera pirenaica. El fracaso de las gestiones de Moral, militante de Esquerra Republicana (ERC), delata cierta decepción: “Me decían que no podían hacer nada por mi. Que me contentase quedándome donde estaba, porque otros, la mayoría, estaban en los campos. ¿Y ellos? ¡En el hotel! ¿Pagando quién? ¡Ah! Política. ¡Algún día saldrá todo esto!”, anotó el el 11 de marzo.

Decepcionante es también su búsqueda de trabajo: “Es inútil porque el Gobierno francés ha publicado unas órdenes muy severas, amenazando con fuertes multas, contra quienes den trabajo a cualquier español”, observaba Moral, emigrante aún sin papeles, el mismo día en que asume que su futuro está “en Francia, pensando en francés, sabiendo francés, y de espaldas a España, donde no puedo pensar en volver”.

Este blog supone además la recuperación del dietario de Moral, ya fue editado bajo el título Diari d’un exiliat en 1979 por Publicacions de l’Abadia de Montserrat, que ha facilitado para la iniciativa uno de los pocos ejemplares que quedaban de la obra. El de Moral no es el único caso de exiliados que plasmaron su experiencia en un libro. Uno de los pioneros fue Emili Sabaté, que ya publicó, en 1943 en Méjico, su Diari d’un refugiat català. Ya en 1972, Edicions 62 también editó las Cartes des dels camps de concentració, de Pere Vives.

Y si muchos exiliados se sirvieron de los libros para plasmar su experiencia, muchas entidades usan ahora la web para recordar la España de aquella época. No sólo lo hace la Generalitat de Cataluña. La Fundación Jaime Vera, próxima el PSOE, ha abierto el Portal del Exilio para recopilar aportaciones científicas y personales sobre el periplo republicano. Y el Ayuntamiento de Tàrrega (Lleida) ha recogido en su web Tàrrega 1939, que es el resultado de una exposición, las historias de los 330 vecinos de esta localidad que tuvieron que abandonarla en 1939.

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